Interés compuesto explicado con ejemplos
El interés compuesto es la única fórmula de finanzas personales que merece la pena entender de verdad. No porque sea complicada. Porque el resultado no se parece a lo que tu intuición dice.
Qué es exactamente
Interés simple es cobrar intereses solo sobre lo que pusiste. Interés compuesto es cobrar intereses también sobre los intereses que ya has ganado.
Con 10.000 € al 5 %, el primer año ganas 500 €. El segundo año no ganas otros 500 €, ganas el 5 % de 10.500 €, que son 525 €. El tercero, el 5 % de 11.025 €. La diferencia parece pequeña al principio. Deja de serlo a partir del año diez.
La fórmula es capital por (1 + tipo) elevado al número de periodos. Lo que importa de esa fórmula no es el tipo, sino el exponente. El tiempo es lo que multiplica.
200 € al mes al 5 %: los tres horizontes
Vamos a fijar una aportación realista, 200 € al mes, y una rentabilidad media anual del 5 % neta de comisiones. Es una cifra conservadora para una cartera diversificada a largo plazo, aunque ningún año concreto se parece a la media.
En cada escenario has puesto el mismo dinero al mes. Lo que cambia es cuánto ha trabajado por ti.
- 10 años: has aportado 24.000 € y tienes unos 31.000 €. Los intereses son 7.000 €.
- 20 años: has aportado 48.000 € y tienes unos 82.000 €. Los intereses son 34.000 €.
- 30 años: has aportado 72.000 € y tienes unos 166.000 €. Los intereses son 94.000 €, más que todo lo que pusiste.
El precio de empezar tarde
Comparemos a dos personas. Ana empieza a los 25 con 200 € al mes y para a los 35. Solo aporta diez años, 24.000 € en total, y deja el dinero quieto hasta los 65.
Luis empieza a los 35 con los mismos 200 € y no para hasta los 65. Aporta treinta años, 72.000 €.
Al 5 %, Ana llega a los 65 con unos 134.000 €. Luis, con unos 166.000 €. Luis ha puesto el triple de dinero para acabar con un 24 % más. Los diez primeros años de Ana valieron casi tanto como los treinta de Luis.
Esa es la parte que nadie cuenta bien: no es que empezar tarde te haga ganar un poco menos. Es que cada año que retrasas lo pagas con los años de mayor crecimiento, que son siempre los últimos.
Las comisiones también se componen
El mismo mecanismo que multiplica tus intereses multiplica lo que te cobran. Una comisión del 1,5 % anual sobre un 6,5 % bruto te deja en el 5 %. Una del 0,2 % te deja en el 6,3 %.
Con 200 € al mes durante 30 años, esa diferencia entre 5 % y 6,3 % son unos 45.000 € menos en tu cuenta. No los ves en ningún extracto porque nunca llegan a entrar.
Por eso el coste anual de un producto es el segundo dato más importante después del plazo. Y por eso conviene mirar el TER, no solo la comisión de gestión.
Cómo usarlo a tu favor sin volverte loco
No necesitas acertar el tipo. Necesitas que la aportación sea automática y que el plazo sea largo. Una transferencia periódica el día que cobras hace más que cualquier análisis.
Y si eres autónomo con ingresos irregulares, la aportación puede ser un porcentaje de cada cobro en vez de una cifra fija. El interés compuesto no distingue entre 200 € fijos y 200 € de media.
Preguntas frecuentes
¿Qué rentabilidad es razonable usar en la calculadora?
Para una cartera diversificada de renta variable a largo plazo, entre un 4 % y un 6 % anual neto de comisiones e inflación es una hipótesis prudente. Para una cuenta de ahorro, el tipo que te ofrezcan hoy.
¿Es mejor aportar mensual o una vez al año?
Mensual. Cada aportación empieza a componer antes y además evitas el riesgo de meter todo el dinero en un mal momento.
¿La inflación no se come todo esto?
Se come parte. Con un 2 % de inflación, los 166.000 € de 30 años equivalen a unos 92.000 € de hoy. Sigue siendo mucho más que los 72.000 € que pusiste, y muchísimo más que lo que tendrías en efectivo.